Es un problema muy generalizado y que además de los sí­ntomas que el mismo provoca: dificultad al defecar, dolor, molestias abdominales, etc. es el origen o un factor de riesgo muy importante de muchos otros como la incontinencia urinaria, las hemorroides, las fisuras anales, las infecciones urinarias crónicas de repetición, las recaí­das tras cirugí­as por problemas de incontinencia urinaria o caí­da de órganos, etc.

La incoordinación entre las paredes del recto y la musculatura del suelo pélvico dificulta en gran medida la salida de las heces puediendo derivar en otros problemas como el estreimiento crónico. La fisioterapia puede, mediante diversas técnicas reeducar la función defecatoria mejorando el control de la musculatura implicada.

Muy frecuente y muy molesto puede ser aliviado suficientemente o eliminado con técnicas sencillas que mejoren el tránsito intestinal y que una vez aprendidas cada persona puede realizar fácilmente en casa.

Es necesario un estudio del médico especialista para determinar la causa de la incontinencia: deficiencia en el esfínter anal, aumento del ángulo ano-rectal por insuficiencia del músculo pubo-rectal, alteraciones en la sensibilidad o capacidad rectales, etc. y también el origen de la misma: afección neurológica, un traumatismo, secuelas de una cirugía, secuelas de un parto, etc.