Dolor relaciones sexuales

  • Publicado el: 13 April 2015
  • Por: ams

La presencia de dolor durante las relaciones sexuales constituye un problema que afecta a un importante número de mujeres, muchas de ellas lo sufren en silencio, asumiendo su presencia y viviendo con él, en muchos casos por desconocimiento tanto de sus causas como de sus potenciales soluciones.

Las fibrosis y adherencias de las cicatrices de desgarros o episiotomías que se dan en el momento del parto pueden producir con frecuencia dolor durante las relaciones sexuales y cuentan con fácil solución mediante fisioterapia.

Una de los orígenes más comunes de este problema lo encontramos en las cicatrices por episiotomías o desgarros: durante el parto cuando tiene lugar un desgarro en la zona perineal o incluso anal,  o los obstetras necesitan realizar un corte (episiotomía) para prevenirlo, la sutura deja una cicatriz que por formación de fibrosis, adherencias y falta de elasticidad puede provocar dolor durante la penetración del pene. Su tratamiento con fisioterapia es muy sencillo y en la mayorí­a de los casos no es necesario volver a operar y provocar una nueva cicatrización que puede volver a generar el problema (Antenatal perineal massage for reducing perineal trauma, 2013). Su abordaje desde la fisioterapia, sencillo y eficaz, consiste en la realización de masaje perineal, estiramientos de la cicatriz y la musculatura y si es necesario la aplicación de alguna técnica de calor profunda y/o regenación tisular como la diatermia o los ultrasonidosLa episiotomí­a y el desgarro se pueden intentar prevenir con muy buenos resultados mediante la preparación al parto.

Otros problemas sin relación con los partos como la presencia de puntos gatillo, el vaginismo o la vulvodinia pueden producir un gran dolor al mantener relaciones sexuales.

En otras ocasiones el dolor no tiene su origen en la episiotomí­a o el desgarro, suele coincidir también tras el parto pero por diferentes motivos: mal posición uterina, congestión de la pelvis menor, hipertoní­as o existencia de puntos dolorosos en las estructuras musculoligamentosas lesionadas o afectadas durante el parto, etc. Incluso un porcentaje de mujeres sufren este problema sin relación ninguna con los partos, por ejemplo en los casos en los que hay presente puntos gatillo, vaginismo, vulvodinia, etc.

Por eso es necesario una valoración previa personalizada de cada caso por parte del fisioterapeuta una vez descartada y diagnosticada cualquier otra situación por parte del médico. No por llevar sufriendo durante mucho tiempo el problema quiere decir que no tiene solución, incluso después de muchos años sin apenas relaciones sexuales por dolor o teniéndolas pero no pudiendo disfrutar de las mismas se pueden recuperar. Otro momento de la vida de una mujer en la que pueden aparecer estos problemas es en la menopausia, la sequedad vaginal provocada por los cambios hormonales suele ser su causa, en este caso consulte con el médico especialista.