Todos estamos acostumbrados, bien por nosotros mismos o por alguien conocido que lo haya sufrido, a que tras una cirugí­a, e incluso a veces previo a la misma, nos aconsejan realizar una rehabilitación para conseguir una recuperación total. Esto sucede cuando los músculos y tejidos blandos relacionados deben ser recuperados para conseguir un correcto funcionamiento tras la cirugí­a.

En este caso nos referimos a las dificultades de vaciado de la vejiga por ausencia o insuficiencia de contracción de la vejiga para expulsar la orina

Algunas enfermedades neurológicas provocan la atrofia progresiva del sistema músculoesquelético como por ejemplo la esclerosis múltiple, el parkinson, mielodisplasias, etc.. Debido a la relación que este sistema tiene con el correcto funcionamiento del sistema urinario y defecatorio muchos pacientes tienen sí­ntomas como incontinencia, urgencia miccional, etc.

Tres tipos de incontinencia pueden ser tratados con fisioterapia: la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE), la incontinencia urinaria de urgencia (IUUrg,) y la mixta, que es aquella en la que se aprecian sí­ntomas de esfuerzo y de urgencia en el mismo paciente.

El síndrome de atrapamiento del nervio pudendo, la cistitis intersticial, vestibulitis vulvar, etc. se engloban en el llamado sí­ndrome de dolor pélvico crónico (SPPC), la fisioterapia dispone de herramientas de tratamiento eficaces, con la ventaja de no tener riesgos ni efectos secundarios.