Game Therapy

  • Publicado el: 27 December 2017
  • Por: Mario Tellez García

Game Therapy es el término por el que se conoce al uso de aparatos y consolas, como las plataformas Wii de Nintendo o Xbox de Microsoft, de forma adaptada con fines terapéuticos en rehabilitación. Aunque estos sistemas son conocidos sobretodo para el ámbito del ocio, su incorporación como complemento en rehabilitación de distintas patologías ha ido ganando importancia en los últimos años, principalmente en el campo de la fisioterapia neurológica en el tratamiento de pacientes con lesiones medulares.

Los primeros estudios sobre la inclusión de game therapy en la prevención y el tratamiento de la incontinencia urinaria en hombre, mujer y niño, son bastante recientes y novedosos, presentándose como una herramienta complementaria útil y muy a tener en cuenta. Mediante juegos de equilibrio realizados con todo el cuerpo se puede potenciar la capacidad de contracción y la sinergia entre las estructuras implicadas en la estabilidad corporal y la continencia urinaria. 

El Game Therapy nos permite realizar entrenamientos de suelo pélvico y la pared abdominal de forma más funcional y entretenida .

En definitiva se trata de un entrenamiento funcional cuyos juegos de equilibrio se asemejan a los ajustes corporales que nuestro cuerpo tiene que realizar en las actividades de la vida diaria, lo que nos permite llevar nuestro tratamiento más cerca del día a día de los pacientes, facilitando además la integración de los ejercicios. 

Cabe destacar además su uso en el tratamiento de las disfunciones que pueden darse en niños, ya que habitualmente los ejercicios de suelo pélvico pueden resultarles aburridos por si solos, mientras que el apoyo del videojuego puede mejorar su adhesión al tratamiento al realizar los ejercicios de una forma más funcional y amena.

En consulta utilizamos este tipo de intervenciones en fases avanzadas de tratamiento en mujeres con incontinencia urinaria postparto, incontinencia urinaria en hombres operados de próstata, y en niños con incontinencia diurna, enuresis o con el complejo extrofia vesical.